El agua: otro derecho desviado

Por: Dara Escobar Zárate

Todos los países alrededor del globo conviven día a día con disputas por el agua, escasez y contaminación de mares, disputas tanto a nivel local como extraterritorial, guerras por el agua, ¿Quién hubiera dicho hace 200 años que la mayoría de países tuvieran que lidiar con un fenómeno de tal magnitud? ¿Guerras por el agua? Sin embargo dicho tema no es del que hablaremos en esta ocasión. Como se mencionó anteriormente, así como disputas que sobrepasan fronteras, también las hay al interior de los países.

Tomemos el caso de Colombia, en donde sus congresistas encargados de discutir en el mes de noviembre del presente año si el agua debía ser considerado un derecho fundamental, no fueron capaces de darle el sí definitivo y en los primeros días del mes de diciembre fue tirado al piso. Así es, en Colombia el agua y su acceso no son derechos fundamentales. Y es que el factor problema no fue la falta de humanización por parte de los respectivos competentes en tomar la decisión, de hecho de 8 debates, 6 ya se habían ganado en pro del agua, pero ¡BAM! Lo político-económico ganó. Casualmente se aplazaron los últimos debates y el tiempo para ser aprobado expiró.
screenshot_3

Pero para llegar a un porqué de tal desagradable hecho, ya que es sorprendente que un recurso tan preciado no tenga el valor que sin duda alguna debe otorgársele, debemos tener en cuenta que dicho proyecto de ley buscaba darle prevalencia a las comunidades y sus aguas, el acceso a sus ríos y mares por encima del acceso indiscriminado del que gozan las empresas mineras e industriales.

Actualmente, Colombia se encuentra en medio de difíciles momentos climáticos, los cuales dejan secuelas en diferentes partes del país. El caso ejemplar y un poco trillado ya, pero siempre necesario de mencionar, es el caso de La Guajira. La situación de sequía en esta parte norte del país se ha agravado notoriamente y no es para menos, el río Ranchería, de gran importancia, pues es el único río que baña sus suelos áridos, fue desviado beneficiando a la empresa minera Cerrejón y los cultivadores de arroz, mientras centenares de niños wayuu, etnia representativa de La Guajira, mueren por el difícil acceso al agua, conllevado en parte por el bajo abastecimiento a las principales actividades de sustento de dicha comunidad.

Entonces es aquí donde confirmamos la estratégica y maldadosa mano de la politiquería y sus mañas de dar a las empresas extranjeras y grandes empresarios locales el poder de dividir las aguas, cual mesías, dejando en un noveno plano a toda una nación que debe gozar de un acceso adecuado del agua, mayor recurso del planeta entero. El cuidado y mantenimiento en óptimas condiciones de nuestras aguas es un asunto de todos, empecemos a despertar y a no pasar por alto hechos nefastos como el expuesto aquí.

Un pensamiento en “El agua: otro derecho desviado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s